Hay mujeres que nunca llegan. No aparecen en estadísticas, no llaman, no denuncian. Y, sin embargo, están. Están en casas donde el silencio se vuelve rutina, en vidas que avanzan sin hacer ruido, en historias que no siempre encuentran un lugar donde ser contadas.

Hace unos años, más de 300 mujeres musulmanas participaron en una investigación que intentaba entender sus trayectorias de vida en España. Muchas hablaron. Explicaron por qué migraron, cómo trabajaban, cómo vivían. Pero otras no. Algunas dejaron preguntas sin responder, evitaron nombrar al agresor o simplemente guardaron silencio. No porque no hubiera nada que decir, sino porque no siempre existe un espacio donde decirlo sin miedo.

«La mujer musulmana está ahora como estuvo la española hace 60 años»

La violencia que no desaparece en España

Hoy, en 2026, esa realidad no ha cambiado tanto como debería. España sigue enfrentando una violencia persistente que atraviesa hogares, generaciones y contextos sociales. En 2025, 49 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, prácticamente una cada semana, y en el 80% de los casos convivían con su agresor . La mayoría de estos crímenes ocurrieron dentro del hogar, ese lugar que debería ser seguro y que, para demasiadas mujeres, sigue siendo el espacio más peligroso.

Si ampliamos la mirada, la dimensión del problema es aún más contundente. Desde 2003, más de 1.350 mujeres han sido asesinadas por violencia de género en España . Y no se trata solo de los casos extremos. La macroencuesta más reciente señala que el 12,7% de las mujeres ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja a lo largo de su vida . Detrás de estos datos hay millones de experiencias que no siempre llegan a convertirse en denuncia.

El silencio también es una forma de supervivencia

Porque el silencio también forma parte de la estadística, aunque no aparezca en los informes.

En 2026, más de 103.000 casos activos de violencia de género siguen registrados en el sistema policial VioGén . Son mujeres que viven con medidas de protección, con seguimiento constante, con miedo real. Pero incluso estas cifras dejan fuera a muchas otras que nunca entran en el sistema.

Para muchas mujeres musulmanas, ese silencio no es pasividad, es supervivencia. Es la forma de protegerse en un entorno donde no siempre se sienten comprendidas. Es también el resultado de vivir entre dos mundos, sin pertenecer del todo a ninguno cuando más se necesita apoyo. Y es ahí donde la realidad se vuelve más compleja.

Ser mujer musulmana: más barreras para salir

Para muchas mujeres musulmanas, la violencia no llega sola. Llega acompañada de otras barreras: el idioma, la dependencia económica, la falta de redes familiares, las dificultades administrativas, la presión comunitaria o el miedo a no ser comprendidas. A veces, incluso, el temor a reforzar estereotipos pesa tanto como la propia violencia. Hablar no siempre libera; a veces expone.

En los primeros meses de 2026, cerca de 200 mujeres han acudido a un solo servicio municipal en Murcia buscando ayuda . Es un dato que habla de confianza, pero también de urgencia. Porque si casi 200 mujeres llegan a un único recurso en pocos meses, la pregunta inevitable es cuántas más se quedan fuera.

Un sistema que no siempre llega a todas

El sistema existe. Hay recursos, teléfonos, protocolos, campañas. Pero no todas las mujeres llegan a ellos en igualdad de condiciones. Y no todas se sienten seguras utilizándolos. En muchos casos, falta mediación cultural, comprensión del contexto o simplemente un espacio donde no tengan que explicar quiénes son antes de poder contar qué les pasa.

Incluso desde dentro se reconoce que, en ocasiones, el sistema ha fallado a las víctimas . Y ese fallo no es abstracto. Tiene rostro, tiene historia, tiene consecuencias.

La urgencia de un espacio seguro para mujeres musulmanas

Después de años de estudios, datos y diagnósticos, la conclusión es cada vez más evidente. No basta con que existan recursos generales. Hace falta algo más cercano, más humano, más específico.

Hace falta un espacio seguro real para mujeres musulmanas. Un lugar donde puedan hablar sin miedo, donde su contexto no sea cuestionado sino entendido, donde denunciar no signifique romperlo todo, sino empezar a reconstruirse.

Escuchar lo que nunca se dijo

Años antes de que muchas de estas historias empezaran a repetirse en titulares, ya había señales claras. La investigación Mujeres Tras el Velo, basada en 500 entrevistas en cinco comunidades autónomas, reveló una realidad que todavía hoy incomoda: el 31% de las mujeres musulmanas migró a España para trabajar y sostener a sus familias, mientras que un 21% lo hizo buscando acceso a derechos básicos como la sanidad o la educación.

Sin embargo, esa búsqueda de oportunidades no siempre se tradujo en autonomía real. El 32% se encontraba en situación de desempleo, el 28% dedicada exclusivamente al hogar y un 8% trabajando sin contrato . En paralelo, el 30% reconoció haber sufrido violencia dentro del ámbito familiar, y más de 140 mujeres evitaron responder quién era su agresor .

No es solo un dato: es una señal. Una señal de miedo, de dependencia y, sobre todo, de un silencio que no es casual, sino estructural. Porque el problema nunca fue el silencio. El problema es que no hemos sabido escucharlo. Y mientras ese espacio no exista para todas, las cifras seguirán creciendo, los informes seguirán acumulándose y las historias seguirán quedando incompletas.

En Alnisa creemos que contar estas historias es solo el principio. Lo urgente es que dejen de ser necesarias. Porque una mujer que no habla no es una mujer sin voz. Es una mujer que todavía no ha encontrado un lugar seguro donde hacerlo.

Referencias y fuentes consultadas

Nosotros

https://www.inclusion.gob.es/web/oberaxe/w/el-63-de-las-mujeres-migrantes-ha-sufrido-violencia-retos-y-soluciones-desde-el-informe-migradas

https://www.mpdl.org/noticias/informe-migradas-mujeres-migrantes-ante-violencia-genero#sthash.2UQZbsmk.dpbs

https://www.acnur.org/es-es/noticias/comunicados-de-prensa/el-65-de-las-mujeres-y-ninas-reconocidas-como-refugiadas-en-espana

https://www.prassva.es/wp-content/uploads/2024/11/Mujeres-inmigrantes.pdf

https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/discriminaciones-violencia-genero-mujeres-musulmanas-espana/20220101104640194117.html?utm_source=chatgpt.com?utm_campaign=twitter

https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/19377/TFG-L1360.pdf?sequence=1&isAllowed=y